Memo es mi mejor amigo y es gay.
Hoy me preguntaba si me generó culpa decidir que ya no quería ir a misa los domingos, luego de tener una formación católica medianamente rígida. Le dije que sí. Aunque evidentemente, la sensación de culpa después se diluyó, de manera que ahora tengo más flojera que culpa.
Él me decía que desde hace poco, decidió dejar de ir a misa. A pesar de que pasó toda su infancia siendo monaguillo, su adolescencia deseando ser sacerdote, y gran parte de su aún inconclusa juventud participando en grupos juveniles religiosos; decidió que quería darle un descanso a su actividad religiosa.
La razón: el dios en que el que ha creído toda su vida no se muestra misericorde con aquéllos que prefieren a los de su mismo sexo.
Memo dice que no pasará toda su vida fingiendo ni buscando aceptación y apertura donde jamás la habrá. Opina que si es difícil -aun en este siglo- encontrar aceptación social; la aceptación divina resulta casi imposible. Dice que no tiene caso servir a un dios que le cerrará las puertas sólo porque las vaginas le resultan disgustantes y los penes no.
No obstante, él como muchas otras personas reconoce para sí, necesidades religiosas. Requiere un Dios que no preste mucho cuidado a su elección sexual; sino a su calidad espiritual.
No me pregunten qué es eso ni cómo se mide. Yo sólo sé que hay personas que podemos alejarnos sin tanto problema de nuestros cimientos religiosos cuando descubrimos una falla estructural en su metodología, pero hay otras que no. Es como enojarse con nuestro papá porque critica nuestros gustos musicales. Nos alejamos pero no dejamos de quererlo y necesitarlo.
¿Saben de alguna religión donde el Dios al que se adora no tenga objeción respecto a las inclinaciones sexuales de sus súbditos?
domingo, 20 de diciembre de 2009
S se solicita un Dioz a favor de la Homosexualidad
Publicado por EriQCruz en 13:21
Etiquetas: Informacion sexual
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